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Small selection of the film's critique by the leading newspapers, weeklies and the leading arts and entertaiment website in Uruguay. El
País, Sábado
Show, Agosto 10 de 2002
En
1942 los jerarcas nazis s reunieron en un suburbio de Berlín
para organizar el exterminio masivo de los judíos. Decidieron
comenzar por el gueto de Varsovia. Crearon Treblinka, un campo de externinio
en un paraje rural cercano a la capital polaca. En agosto de 1943 los
prisioneros destruyeron el lugar. Hoy quedan sólo ocho sobrevivientes
de aquel campo en todo el mundo. -¿Por
eso el título "A pesar de ...." te enfocás más
en el después? --¿Por
qué quisite hacer una película sobre eso? -¿De
dónde surge todo ese material de archivo? -Viajaste
a Israel para filmar. ¿Qué fuiste a buscar allá? -¿Cómo
fue la disposición de los protagonistas frente a tu propuesta
de remover el pasado? -¿Y
en cuanto a la práctica en el trabajo? -El
formato documental tiene una manera de trabajo muy diferente a la ficción. -¿Te
sorprendiste en algún momento por lo que sucedía? Carolina Villamonte
Perfil,
Julio de 2002
El filme estrenado y premiado en abril de este año durante el XX Festival de Cine Internacional de Cinemateca Uruguay, hombres y mujeres que sobrevivieron a los guetos, campos de concentración y de exterminio relatan -durante una hora y media- desde el presente sus experiencias vividas durante la guerra. Los protagonistas de "A pesar de Treblinka" no mencionan a Dios "ya que no tienen en claro el rol que cumplió durante el Holocausto", sostuvo Stawsky. Sin embargo, en una de las tomas, el único sobreviviente uruguayo de Treblinka aún con vida, Chil Rajchman, ingresa a la sinagoga de la calle Alarcón, de la cual es uno de los fundadores, y mira fijamente hacia el Arca Sagrada. "La sinagoga es la búsqueda de Dios, aunque muchas veces resulta infructuosa", señaló el director del documental. El cineasta destacó la participación del ex guerrillero tupamaro Mauricio Rosencof, que les lee a los sobrevivientes un fragmento del libro de su autoría "Las cartas que no llegaron". "Rosencof ha seguido un proceso por el cual cada vez mas está reencontrándose con sus raíces judías.", dijo Stawsky. Para el director de la película, quien obtuvo en 1998 su maestría en cine en la Universidad de Texas, en Estados Unidos, "la idea no era recordar nuevamente el horror de los campos de concentración, sino mostrar que la vida de los sobrevivientes siguió y es lógico que así lo fuera". El documental incluye algunos diálogos con una dosis de humor porque "los sobrevivientes tienen que convivir con la tragedia, y el humor cotidiano es una gran ayuda para hacerlo". Sin embargo, el buen estado de ánimo que en ciertas ocaciones demostraban los sobrevivientes no pudo evitar que Stawsky sintiera que producir "A pesar de Treblinka" era para el una experiencia "fuerte y removedora". El siguiente es un resumen de la conversación que Stawsky mantuvo con Perfil: -¿Cuándo
nació la iniciativa de realizar un documental con los sobrevivientes
uruguayos del Holocausto? -¿Quiénes
son los protagonistas de la película? -Ninguno
de los participantes menciona a Dios. Sin embargo, en una de las escenas
Rajchman entra a la sinagoga de Alarcón y mira fijamente el Arca
Sagrada ¿Usted pretendió incluir simbólicamente
a Dios? -¿Por
qué Moniek Rajchaman aparece tantas veces junto a su hermano
Chil? -Giza
Goldfab es la más joven del grupo de los sobrevivientes.¿Cómo
tomó el hecho de revivir su experiencia en el gueto de Varsovia? -¿Por
qué tituló a la película "A pesar de Treblinka"? -¿Algún
familiar suyo pereció en el Holocausto? -¿Qué
sintió al trabajar en la postproducción de sonido con
Daniel Yafalian, un armenio que sabe por la experiencia de su pueblo
lo que es un genocidio? -¿Por
qué eligió al Parque Rodó como uno de los escenarios
exteriores? -¿Por
qué no viajó a Alemania o a Polonia a filmar en los campos
de concentración? -¿Tiene
interés en que el documental se exhiba en el circuito comercial? -¿Cuáles
son sus próximos proyectos? Martín Kalenberg
Búsqueda,
Vida Cultural, jueves 25 de julio de 2002
Cuando chil Rajchman llegó a Uruguay sus ojos habían visto tanta crueldad, su cuerpo había pasado tanta humillación, su alma había sentido tanto dolor, que creyó que no le alcanzaría lo que le restaba de vida para superar el horror. Aunque jamás logró borrar la culpa de no haber muerto en el campo de exterminio judío de Treblinka, como sus familiares y amigos, este exiliado polaco, ciudadano uruguayo desde 1948, aprendió a vivir con los recuerdos. En Montevideo construyó una familia junto a su esposa Lila, se volvió un industrial textil próspero y no cejó en su empeño hasta crear un Museo y Memorial del Holocausto. A sus 88 años, Rajchman, que tres veces testificó contra los nazis -en 1965 en Dusseldorf, en 1981 en Cleveland y en 1987 en Jerusalem-, todavía se emociona cada vez que abraza a su único hermano vivo, con quien se reencontró por azar en su natal Lodz muchos años después de que éste salvara su vida huyendo de Polonia a Rusia. Como Rajchman, Samuel Willenberg y Kalman Teigman, ambos residentes en Israel, también sobrevivieron al infierno de Treblinka, un campo de externinio creado en julio de 1942 por los jerarcas nazis para acabar con el gueto de Varsovia, centro entonces de la vida judía en Europa. Willenberg, hoy un pintor casado con una mujer que consiguió escapar de niña del gueto de Varsovia, fue uno de los organizadores del motín que destruyó ese centro de muerte el 2 de agosto de 1943. Teigman, más taciturno que Willenberg y Rajchman, fue uno de los testigos contra Adolf Eichmann en 1961 en Jerusalem. Sus historias están recogidas en el documental "A pesar de Treblinka", que se estrena mañana viernes 26 en Hoyts Alfabeta. La película dirigida por Gerardo Stawsky y producida por la Universidad ORT Uruguay también relata qué sucedió con familiares y amigos de los protagonistas, que también sufrieron la persecución nazi. "Se han filmado muchas películas sobre el Holocausto, pero son básicamente recolección de testimonios. Lo que yo me prospuse es hacer una mirada desde el hoy, recoger las historias personales, los acentos que se están extinguiendo, contar el "a pesar de" que, por lo que investigué no se ha hecho", dijo a Búsqueda Stawsky, un uruguayo de 30 años con una maestría en cine de la Universidad de Austin en Texas. Stawsky eligió Treblinka no sólo porque fue la "punta de lanza" del exterminio nazi, "la solución final" decidida en Wansee en 1942, sino porque prueba que esa imagen de los judíos haciendo fila para morir "como ovejas al matadero" no es cierta. "Quería mostrar que lucharon por su vida", señaló el realizador, un descendiente de judíos polacos que trabaja como profesor del Departamento de Realización Audiovisual de la Universidad ORT. Rodado en Uruguay e Israel entre fines de 1999 y fines de 2001, el documental de 90 minutos esta hablado en español, hebreo e yiddish y subtitulado en español. Comienza con imágenes de un grupo de sobrevivientes reunidos en el hogar de Rajchman en Montevideo mirando un corte avanzado de la propia película, lo que refuerza la sensación de estar viéndola con ellos en tiempo real. Mientras la cámara panea sobre el edificio y entra en la casa, se escucha la voz en off de Lila, la esposa de Rajchman fallecida en 1991, contando cómo una tarde de agosto caminando con su marido por Avenida Brasil se preguntó si algún día podría formar una familia normal. Esa grabación conseguida en Israel por Stawsky pauta el conflicto central del filme: cómo hizo esa gente para sacar provecho de la fortuna de ganarle a la muerte". "La idea es mostrar lo positivo de sobreponerse al horror y captar los matices de las experiencias personales", indicó Stawsky. Por eso, el documental, que evita los detalles macabros y la exhibición morbosa, privilegia lo emocional sobre la información histórica y estadística. Así surgen las dosis de fracaso y éxito que caracterizan a la existencia humana y, sorprendentemente el humor. El montaje, clave para la estructuración del filme ya que no hay voz en off impersonal, esta a cargo de Fernando Epstein, productor de la premiada "25 watts". "A pesar de Treblinka" que en su preestreno en el XX Festival Internacional Cinematográfico del Uruguay, organizado por Cinemateca meses atrás, obtuvo el premio "Destaque especial del Jurado" en la categoría documental, tiene como banda de sonido una obra del compositor John Zorn. A pedido de Stawsky, el autor de la música de las películas de James Bond, entre otros trabajos, cedió los derechos de autor de su disco "Circle Maker", una mezcla de música judía con el jazz de Coltrane.
El
País, Sábado
Show, Agosto 3 de 2002
Se estrenó "A pesar de Treblinka", una película sobre gente singular que tuvo la extraña forma de sobrevivir al Holocausto. Explora quiénes son, lo que vivieron y lo que les fue negado vivir, y cómo digieren su pasado día a día, no siempre con éxito, no siempre con fracaso, a veces con dramatismo, otras con ligereza y humor. La película se centra en la trama emocional y los matices de los personajes, más que en la información histórica y estadística. "A pesar de Treblinka" fue dirigida por Gerardo Stawsky y producida por la Universidad ORT Uruguay. Obtuvo el "Destaque Especial del Jurado" en la categoría documental en el XX Festival Internacional de Cine del Uruguay. Está en cartelera de los cines Alfabeta.
Búsqueda,
Galería, Agosto 1 de 2002
Sobre el Holocausto judío, pero pocos se centran en cómo hicieron los sobrevivientes para seguir adelante. El viernes 26 de julio en Hoyts Alfabeta se estrenó el documental "A pesar de Treblinka" producido por la Universidad ORT y dirigida por Gerardo Stawsky. Éste se basa en las historias personales de algunos sobrevivientes del campo de exterminio creado en 1942 por los nazis. El documental fue presentado en el XX Festival Internacional Cinematográfico del Uruguay y consiguió el "Destaque Especial del Jurado" en la sección internacional. El director, de 30 años, tiene una maestría en cine de la Universidad de Austin en Texas. Muchas personas se acercaron a la sala para emocionarse con este documental de 90 minutos, cuyo original montaje estuvo a cargo de Fernando Epstein, productor del la premiada "25 watts".
El
País, Tercera sección/
Espectáculos, domingo 21 de julio de 2002
De entre todos los horrores perpetrados por la humanidad contra sí misma, el Holocausto es acaso el mayor ejemplo de crueldad. Y de entre todos los campos de concentración en los que se ejecutó el macabro plan de aniquilamiento, el de Treblinka fue uno de los más siniestros. En este establecimiento polaco, dedicado únicamente al externinio se estima que asesinaron a 900 mil judíios y unos 500 gitanos. De este casi millón de personas liquidadas sólo sobrevivió una decena. Dos de ellas encontraron una nueva vida en Uruguay. En el documental "A pesar de Treblinka", que se estrena el próximo viernes en Montevideo, ellas son las protagonistas. Este film del uruguayo Gerardo Stawsky no tiene el propósito de abundar en los horrores de la muerte, por el contrario procura rescatar la fuerza vital con que los sobrevivientes siguieron adelante. "Lo que tuve claro desde un principio es que no quería hacer una de las clásica películas del Holocausto, una que fuera una recolección de horrores", dice Stawsky, uruguayo de 30 años que debuta como director con este film. "Mi intención fue hacer una película que tuviera una luz de esperanza, porque se trata de sobrevivientes. Fue muy interesante explorar en la vida de gente que siguió viviendo toda la vida con estos recuerdos, que fueron parte de su realidad cotidiana. Por eso en este documental los espectadores se van a encontrar varias situaciones humorísticas e incluso directamente graciosas que los propios protagonistas recuerdan sobre lo que les pasó", adelanta el director. "A pesar de Treblinka" fue rodado en Uruguay e Israel y tiene tres sobrevivientes del Holocausto como protagonistas: Chil Rajchman, Schmuel Willenberg y Kalman Teigman. A sus testimonios se suman los de una decena de personas que están indirectamente relacionados ellos y que contribuyen a formar un fresco de lo que fueron las vidas de estas personas después de escapar de la muerte. El propio director explica que la idea era "hacer un film que fuera como una pintura expresionista". "No se trata de contar la gran historia del Holocausto, que es inabarcable, sino de mostrar algunas pinceladas de la pintura general", comenta. "Me pareció importante recoger estos testimonios porque son documentos vivos que se extinguen. El interés es conocerlos a ellos, porque a partir de sus historias personales vamos a tener una pintura mucho más fidedigna de la gran historia del Holocausto, que es tan grande, que es tan obscena, que resulta imposible de relatar en un film", comenta el director. Para obtener los resultados que buscaba Stawsky prefirió tener una perspectiva más bien distante de los hechos, cediendo la palabra a sus entrevistados y evitando caer en la exhibición de cuerpos, detalles macabros o huellas del horror. Para Stawsky ya no es necesario, como lo fue en los años de posguerra, probar la veracidad de los hechos. El director utilizó mucho material de archivos fílmicos que le proporcionaron instituciones dedicadas a preservar la memoria de este nefasto episodio de la historia de la humanidad, pero no aquellos que tuvieran imágenes particularmente morbosas. Sólo se da un dato, que por su obscena desproporción, era necesario resaltar: en Treblinka, en sólo trece meses se exterminó a un millón de personas. Sólo ocho sobrevivieron. Un dato curiso que incluso llamó la atención del director es que dos de ese pequeño puñado de sobrevivientes escogieran como destino para continuar sus vidas a Uruguay. "No hay sobrevivientes de Treblinka en Estados Unidos, ni en Inglaterra, ni en el resto de Europa donde se refugiaron millones de judíos, pero si hubo dos que llegaron a Uruguay", dice Stawsky. Implicados. El genocidio perpetrado contra el pueblo judío fue de tal magnitud que sus secuelas y sus huellas se han perpetuado en el tiempo y en el espacio. El documental "A pesar de Treblinka" narra aventuras y desventuras de judíos desde los años de la preguerra hasta nuestros días, gente que habitó en antiguos pueblos de Europa oriental o en las actuales ciudades de Israel o Uruguay. Uno de los protagonistas de este film es el polaco Chil (Enrique) Rajchman, quien desde 1948 es ciudadano uruguayo. Actualmente tiene 88 años y es el mayor de los ocho sobrevivientes de Treblinka. En 1965 testificó contra comandantes nazis en Dusseldorf. En 1981 en Cleveland y en 1987 en Jerusalem volvió a aportar su testimonio contra Iwan Demjanjuk, conocido como el "carnicero de Treblinka". Este hombre que desde hace 10 años insistía en hacer este documental que ahora es realidad, promovió la creación del Museo y el Memorial del Holocausto, ambos en Montevideo. Otro de los protagonistas es Schmuel Willenberg. Guerrillero contra los nazis ypintor de cuadros, sobrevivió a Treblinka y se casó con Ada, una judía que cuando era niña se tiró desde un enorme muro para conseguir huir del gueto de Varsovia. Abmos forman una pintoresca pareja que, frente a cámaras, cuantan lo que sufrieron y lo que vivieron. Pero también, frente a cámara, se pelean, se hacen bromas y discuten sin el menor problema. Este matrimonio es una lección de que, más allá de los horrores, la vida puede continuar. Ellos viajan todos los años a Polonia. El tercer protagonista es Kalman Teigman, para quien las heridas del campo de concentración todavía están abiertas y la persecución es un miedo aún vigente. Accedió sólo una vez a viajar a Polonia: lo hizo para mostrarle a sus nietos un lugar que él conoció y que ya no existe. Durante años mantuvo en absoluta reserva algo que ocurrió en 1961 en Jerusalem: testificó contra Adolf Eichmann. Sorpresas. Las huellas del Holocausto se pueden rastrear hasta la actualidad y en lugares tan remotos de Polonia como Uruguay. En esas secuelas, además, no sólo están implicados los protagonistas que dan sus testimonios de lo que vivieron directamente. Las secuelas también se pueden rastrear detrás de cámaras, a veces, para propia sorpresa. Si bien Gerardo Stawsky es el director y el productor ejecutivo de "A pesar de Treblinka" y debuta como director con este film, desde hace años se desempeña como profesor del Departamento de Realización Audiovisual de la Universidad ORT. Su abuelo Alexander Stawsky, fue maestro de hebreo en Kobryn, Polonia, y posteriormente colchonero en Uruguay. El pueblo Kobryn ya no existe. Tampoco ninguno de los cientos de Stawsky que habitaban en él. Durante la década de 1930 Alexander pudo traer a Uruguay a sus padres, a sus hermanas y a sus hermanos. Ellos fueron los únicos Stawsky que pudieron salir de Polonia. El editor de "A pesar de Treblinka" es Fernando Epstein, quien fuera también el productor ejecutivo y editor del multipremiado film uruguayo "25 watts". Por causa del azar, mientras estaba editando "A pesar de Treblinka" se cruzó, en la isla de edición, con uno de los tantos materiales de archivo utilizados en este documental. Allí supo que su tío abuelo había sido testigo de cómo las fuerzas nazis se llevaban a su hija al exterminio. La coordinadora general del film es Charlotte de Grunberg, quien también se desempeña como Directora General de la Universidad ORT. Como niña de origen polaco, estuvo refugiada en Francia durante la Segunda Guerra Munidal. Esta experiencia personal, sin dudas contribuyó a que sintiera que este era un film necesario. Gustavo Laborde
El
País, Segunda sección/
Espectáculos, sábado 6 de abril de 2002
Durante la segunda guerra mundial un millón de personas murieron en Treblinka. Sólo ocho sobrevivieron a ese campo de exterminio que los nazis construyeron en Polonia. Dos de ellos encontraron una nueva vida en Uruguay. Ese es el punto de partida del documental uruguayo "A pesar de Treblinka" que hoy a las 19.30 se exhibe en Cinemateca 18. Esta película del uruguayo Gerardo Stawsky no busca informar lo que fue el Holocausto ni mostrar sus detalles macabros. No se interesa en la muerte sino en la vida de los sobrevivientes. Desde el propio título el film expresa lo que quiere mostrar en su documental. "Lo que tuve claro desde el principio es que no quería hacer la clásica película del Holocausto, que fuera una recolección de horrores sino una que tuviera una luz de esperanza al final del túnel, porque se trata de sobrevivientes. Pese a todo, terminan escapándose y tieniendo vida. Ese es el sentido del "a pesar de.."del título", explica Stawsky, quien acaba de debutar como director con este documental. "Me interesó explorar la historia con la idea de que esta gente siguió viviendo toda su vida con estos recuerdos, que fueron parte de su realidad cotidiana. Por eso, en esta película, la gente también se va a encontrar una serie de viñetas humorísticas y anécdotas graciosas que cuentan los protagonistas sobre lo que les pasó", señala el director. Según cuenta este uruguayo de 30 años, él siempre estuvo interesado en el tratamiento fílmico del Holocausto. "El tema en sí mismo tiene una progresión narrativa muy fuerte, que empieza en el gueto, pasa por el campo d concentración y termina en el levantamiento. El caso de Treblinka además es especialmente interesante, porque no era un campo de concentración sino de externinio y fue el único donde se registró un levantamiento, algo que no pasó en otros campos aunque está el gueto de Varsovia donde también hubo un levantamiento", dijo Stawsky. Este documental -que nació a instancias de la Universidad ORT y es parte de un proyecto coordinado por la Directora General de la misma, Charlotte de Grunberg- recoge los testimonios de tres sobrevivientes de Treblinka, uno de ellos residente en Uruguay y otros dos en Israel, a lo que se suman testimonios secundarios de otra decena de personas vinculadas a la historia. Dentro del lenguaje del documental Stawsky combinó varios formatos, pero siempre desde la perspectiva de un observador distante del hecho. Testimonio. "A pesar de Treblinka" se limita a recoger los testimonios de los entrevistados, a mostrarlos conversando entre ellos e incluso viéndose a sí mismos en el corte previo del documental y haciendo comentarios sobre sus propios relatos.Pero no se dan datos estadísticos ni se escuchan las preguntas de los entrevistadores. "La idea era hacer como una pintura impresionista. Sólo hay un sobreimpreso al principio del film que señala que en Treblinka murieron un millón de personas y sobrevivieron ocho, porque es una proporción obscena que había que destacar. Pero lo que se cuenta no es la gran historia del Holocausto. So más bien pinceladas de la pintura en general", indica el director. En su opinión este no es el momento de hacer documentales que reiteren las cifras de los muertos, muestren los cuerpos de las víctimas o describan más detalles del horror. "En una época fue necesario mostrar todo lo que había sido el Holocausto, divulgar las cifras, estadísticas, mostrar los cuerpos de los muertos, las condiciones de los campos de concentración. Había que mostrar todo, porque era necesario probar lo que hoy asumimos como cierto. Pero ahora me parece que es otro momento. Por eso me interesé en investigar desde el presente la vida que llevaron estos personajes. En especial porque estos testimonios se extinguen, uno de los que entrevistamos tiene 89 años. El interés es conocerlos a ellos, porque a partir de sus historias personales vamos a tener una pintura mucho más fidedigna de la gran historia. La gran historia, en realidad, es tan grande y tan obscena que es imposible abarcar". Una de las cosas que más le llamó la atención a Stawsky fue que dos sobrevivientes de Treblinka tuvieran como destino Uruguay. "No hay ninguno en Estados Unidos o en Europa, donde hay millones de judíos. Pero dos vinieron a Uruguay. Uno de ellos murió hace años y al otro fue al que entrevistamos. Luego entrevistamos a dos más en Israel. Uno de ellos es todo un personaje, fue pintor, guerrillero y en el documental aparece con su mujer haciéndose chistes y peléandose todo el tiempo. Ella escapó del gueto de Varsovia, cuando era niña se tiró del muro para afuera. Nosotros queríamos mostrar eso, la vida cotidiana de estas personas luego de vivir una experiencia traumática", comenta Stawsky. Documentos. El documental, además de entrevistas, cuenta con mucho material de archivo, desde fotografías a documentos fílmicos que muestran la vida de los judíos europeos antes de la guerra. En la Universidad de Jerusalem Stawsky encontró una grabación de la mujer de uno de los protagonistas que, escapada de Europa, llegó a Uruguay. En la grabación la mujer relata que cuando arribó caminaba por las calles de Montevideo y veía las ventanas iluminadas de las casas, preguntándose si alguna vez ella podría formar una familia. "Es un testimonio muy conmovedor, porque muestra todos los traumas que arrastraban", dice el director. En contrapartida el film entrevista a Mauricio Rosencof. "Es la contracara, es el hijo de padres europeos que crece en Uruguay mientras su familia está siendo exterminada", explica Stawsky. "Ordenar todo el material que teníamos fue lo más difícil, y ahí esta la influencia fundamental de Fernando Epstein, el montajista", reconoce el director. El film, además, cuenta con la música del prestigioso compositor John Zorn, quien cedió los derechos de su disco Circle Maker para este film. "Es una cruza de Coltrane con el Violinista sobre el tejado", asegura sobre la música el director. Gustavo Laborde
Semanario
Hebreo, 11 de abril de 2002
La película uruguaya "A pesar de Treblinka", producida por la Universidad ORT Uruguay y dirigida por Gerardo Stawsky, obtuvo el domingo 7 de abril el premio "Destaque Especial" en la categoría Documental, en el XX Festival de Cine organizado por Cinemateca Uruguaya. El jurado estuvo integrado por Manuel Martínez Carril, Sergio Miranda y Ferruccio Musitelli. A
pesar de Treblinka -Sinopsis El 2 de agosto de 1943, los prisioneros destruyeron Treblinka. Hoy quedaron menos de 10 sobrevivientes de aquel campo de exterminio en todo el mundo. Entre ellos, un industrial de 87 años que no deja de abrazar a su hermano, un pintor y ex partisano (y su señora que lo corrige permanentemente), y un jubilado que fue testigo en el juicio a Eichmann. "A pesar de Treblinka" es una producción de la Universidad ORT Uruguay, dirigida y producida por Gerardo Stwasky. Filmada en Uruguay e Israel, explora los esfuerzos de los sobrevivientes -no siempre exitosos, no siempre fallidos- para rehacer su vida, superar el trauma de la orfandad y el desarraigo, comprender y olvidar la enormidad y los rasgos del exterminio. La película registra un desarrollo inusual, culminando con una serie de viñetas y anécdotas que demuestran la posibilidad de vivir a pesar de... El documental privilegia la trama emocional y la plenitud de matices de los personajes, más que la información histórica y estadística (no hay voz en off impersonal). Apoyados por una colección impresionante de material de archivo y la música del aclamado John Zorn, los protagonistas narran su historia a la vez que establecen un contexto histórico básico para narrar uno de los eventos más sobrecogedores de la Segunda Guerra Mundial, el levantamiento de Treblinka. Luego de comenzado el proceso de edición, se les mostró a los protagonistas de una versión preliminar del documental, ocasión en que se registraron sus reacciones ante el material.
La
República, Cultura,
9 de abril de 2002
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