VOLUMEN 2 / NÚMERO 11
 
SUMARIO
 








 
 
 
 
Universidad ORT Uruguay recibe estudiantes de Alemania, Colombia y Ecuador
UNA UNIVERSIDAD SIN FRONTERAS
 
Al terminar los estudios liceales, quienes deciden continuar con una formación educativa optan entre diferentes carreras y cursos; y consideran, entre otros factores, concurrir a una universidad pública o privada. Pero, hay individuos que llevan más lejos esta decisión al considerar alejarse de su familia, amigos y amores, para transitar sus estudios a kilómetros y kilómetros de su hogar. A tal punto que abandonan su país natal, cargando en sus valijas algunas pertenencias y, sobre sus hombros, la vivencia, los recuerdos, las costumbres de toda una vida. Atrás dejan el país que los acunó largo tiempo, junto con sus costumbres, su legislación, su gente y su idioma.

En busca del destino o de un sueño, jóvenes de diferentes partes del mundo -de Alemania (Miriam Kemma), de Colombia (Pablo Sánchez y Karen Kling) y de Ecuador (Héctor Calderón)- vinieron a Uruguay a estudiar en la Universidad ORT.

Héctor Calderón, ecuatoriano, vivía en Quito y en 2005 decidió venir a Uruguay para estudiar Periodismo Deportivo. “Soy licenciado en comunicación y siempre quise especializarme en deportes, así que tomé la decisión y me vine”, comentó a EY!. En su país natal trabajó como profesor de inglés en un colegio y en una productora de eventos propia. De todas formas decidió armar sus maletas para ir en busca de un anhelo: especializarse en deporte. Héctor sabía de antemano que no resultaría fácil adaptarse a un país con costumbres diferentes: “Siempre es complicado adaptarse a un medio nuevo, aunque por razones de idioma a mí no me resultó tan difícil... Además encontré bastante receptibilidad en los compañeros y la gente en general”.

En cambio, para Miriam Kemma la adaptación fue un poco más complicada. La primera barrera a vencer fue el idioma. “El proceso de adaptación fue bastante complicado. Había aprendido español en el intercambio que hice en 1999. Pero cuando empecé a estudiar en ORT en 2003 habían pasado dos años sin hablar, llamaba una vez por mes a Uruguay y escribía cartas. Si bien al comienzo entendía muchísimo de lo que se hablaba en clase, me costaba mucho leer textos científicos, como por ejemplo los de 'Teorías de la comunicación'. Por suerte mis compañeros me ayudaron muchísimo”.

Miriam supo desde 1999, año en que realizó un intercambio, que vendría a Uruguay. “Vivía en el norte de Alemania cerca de la frontera con Dinamarca. Después de hacer el intercambio terminé el liceo y trabajé medio año en una tienda. Vivía con mis padres y de esa manera podía ahorrar un poco para empezar mi nueva vida acá”, contó a EY!. Actualmente estudia Comunicación Periodística.

En el año 2003 Karen Kling, colombiana, inició sus estudios en ORT. Confiesa que le costó adaptarse al ritmo de estudio. Karen vivía en Bogotá y estudiaba publicidad en la Universidad Jorge Tadeo Lozano. “Fue complicado como cualquier cambio de país. Dejar amistades, familia, etc. siempre es duro. Fue más complicado aún acostumbrarme al ritmo de estudio uruguayo. En Colombia funciona diferente y es también extraño pasar de una universidad de 13 mil estudiantes a una chica como es ORT”, comentó Karen.

Pablo Nicolás Sánchez también es colombiano. Le queda un examen para recibirse como Licenciado en Diseño Gráfico. En 2000 se marchó de Santa Fé de Bogotá para instalarse en Uruguay. “Por esa época recién me graduaba de bachiller... A la semana de graduarme, de hecho, me vine a Montevideo y no tuve tiempo ni de adaptarme”. Pablo comentó a EY! que se quedó en Uruguay para cumplir su deseo: “mi ambición era ser Diseñador Gráfico desde un principio, y la única Universidad que me daba la oportunidad de recibirme como Licenciado en esta especialidad era ORT”.

Miriam, Karen, Pablo y Héctor provienen de caminos muy diferentes, pero convergen en un punto del mundo denominado Uruguay, en un lugar educativo llamado Universidad ORT, comparten el anhelo por estudiar lo que desean y la ambición por alcanzar sus metas.

El Mate: todo un tema.
Por lo general en grupos de extranjeros se identifica al uruguayo por el mate. No en vano a Pablo, Héctor, Miriam y Karen el mate les llamó la atención.


Miradas extranjeras
Los estudiantes extranjeros destacaron como elemento positivo la tranquilidad que existe en Uruguay, los hermosos paisajes, las playas y la amabilidad de la gente. “Particularmente me gusta mucho la rambla. Yo vengo de Quito, ciudad de montañas, así que la rambla y a vista me parecen increíbles. También la comida: el asado y el dulce de leche. El trato informal también me gusta; en mi país estamos acostumbrados a tratar con mucho respeto a las personas mayores, es casi imposible tratarle de tú o vos a alguien mayor, pero acá el trato es más sencillo, simple, quizá hasta más cercano”, Héctor.

A Miriam hay cosas que le gustan mucho de acá. “Me encanta la gente, me parece mucho más fácil entrar en contacto con las personas. La sencillez, tomar mate con amigos… La playa, Rocha”.

Karen dice: “Lo que más me gusta es la tranquilidad, la facilidad de moverse en esta ciudad, la seguridad, el movimiento en verano, los balnearios”.

Críticas constructivas
Destacan como negativo que Montevideo es una ciudad sucia. Así indicó a EY! Héctor: “Lo que menos me gusta es que algunas calles están muy mal mantenidas, especialmente en el Centro, que es donde vivo... Hay mucha basura, a pesar que se limpia a diario”.

En tanto Miriam y Karen coincidieron en su nostalgia por el clima cálido: “Odio los inviernos; me muero de frío”, dijo Miriam. En el mismo sentido, Karen comentó: “Lo que menos me gusta es el frío del invierno y la humedad; en invierno Montevideo parece una ciudad fantasma, no se ve casi gente en la calle y no hay nada para ver en la televisión nacional”.

Miriam agregó como puntos negativos “la necesidad de mucha gente de meterse en los asuntos de los demás, y el fanatismo por la política”.


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Universidad ORT, Facultad de Comunicación y Diseño