Ari Carretero es un estudiante avanzado de Licenciatura en Comunicación Audiovisual. Participó en 2005, junto a otros trabajos de alumnos de ORT, en el Festival de Escuelas de Cine organizado por Cinemateca. Concurrió al Festival de Cine Judío de Punta del Este donde fue el único uruguayo en obtener una mención especial. A comienzos de 2006 envió el cortometraje documental Pinkus al Festival de Clermont Ferrand. Este trabajo fue realizado en el marco del Taller de Producción III, a cargo del docente Christian Pauls.

De izquierda a derecha: Pascal Toutain y Marc Batti -organizadores del Festival des Très
Court-, Ari Carretero, Pablo Chimenti -productor del festival-. Cafe Carpe Diem, Chatelet.
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Según comentó Ari a EY!, “Pinkus, estuvo en el Marché du cinema, donde cientos de productores, realizadores y organizadores de festivales pueden visionar entre de cortometrajes del mundo entero”. En ese momento, ojos entendidos apreciaron el potencial del trabajo. “Pablo Chimenti, uno de los productores del Festival des Très Court, intentó comunicarse conmigo vía mail, pero no fue hasta que dio con la Universidad que logró contactarse. El cortometraje fue visto en el Clermont y ellos deseaban que fuera parte de la selección”, indicó Ari. |
Fue seleccionado entre 600 cortometrajes en una clasificación de 50, y fue el único cortometraje latinoamericano. Ari recuerda el momento en que le comunicaron la buena noticia: “Una hora antes de defender mi tesis recibo el llamado de Mónica Mato, para comunicarme que era uno de los finalistas y que contaba con el apoyo para trasladarme a París. Allí se realizaría la gran gala donde sería galardonado con el 'gran prix'”.
YA EN PARÍS...
Personalidades del ambiente del cine pusieron los ojos en el trabajo realizado por Carretero. “En el festival tuve una importante relación con el presidente del jurado, Gérard Krawczyk, que trabaja con Luc Besson en Jeanne d'Qrc y dirige la trilogía de Taxi. Se interesó mucho por mi película y por el último cortometraje que realicé junto a mis compañeros en el marco del Proyecto Final, Cholo”.
También el mercado asiático mostró interés: “Tuve relación con Jean-Pierre Dionnet, distribuidor cinematográfico de producciones del mercado asiático. Hubo mucho interés por saber de nuestra universidad, cuáles son los módulos de estudio, etcétera”. Agregó Ari: “Realmente uno se siente con orgullo de saber que recibió muy buenas bases de sus profesores para discutir con grandes conocedores del cine”.
La prensa parisina se interesó en Carretero: “Me hicieron notas de prensa en el diario Libération, en radios, una de ellas latina, y asistí a un programa de televisión”. Este viaje lo recordará por siempre y lo alentará profesionalmente, “realmente fue una experiencia soñada. Todos se mostraron muy interesados e inquietos por descubrir quién era ese director que venía de un lugar tan remoto. De nuestro país se conocen muy pocas realizaciones cinematográficas, por no decir que somos unos desconocidos”.
“El parisino es un personaje bastante cosmopolita que se permite ver cine de distintas latitudes, entre ellas la latinoamericana”, indicó Ari.
Se apreció un abismo entre las posibilidades y los apoyos reales del cine en Uruguay y en Francia. El cine de este último país cuenta con un importante apoyo económico. “En Francia se acostumbra a que todas las producciones e incluso cortometrajes al ser exhibidas, pagan los derechos de exhibición, algo que en estos países no se maneja. Para nosotros, que recién comenzamos a debutar, es fundamental recibir apoyos mediante políticas que fomenten la producción audiovisual de quienes apostamos por el cine creativo, de autor, que no se acostumbra realizar”, expresó Carretero.
Un premio y un compromiso a futuro. “En el momento de recibir el premio, la emoción fue muy grande. No estaba solo, una tía estaba allí y la invité especialmente para que tradujera mis palabras”. Ari reconoció y agradeció a quienes supieron brindarles las herramientas para elaborar un buen trabajo y plasmarlo en un cortometraje. “Los agradecimientos fueron para todos aquellos que desde mi inicio en la Universidad me guiaron el camino, para aquellos compañeros y funcionarios de ORT que me apoyaron para llegar allí”.
Ari Carretero asume una responsabilidad: “Muchos festivales y realizadores han fijado atención en mí y ahora están reclamando nuevas realizaciones”. Un sueño: “Fue una experiencia soñada que me ha abierto el pequeño entorno en el que nos manejamos. Pero con los pies sobre la tierra: “De ahora en más la apuesta es culminar los estudios, seguir escribiendo...”. |