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Desde mayo de 2004 alrededor de 350 niños del turno matutino de la Escuela Nº 136 de Salinas reciben una vez por semana la visita de la biblioteca ambulante Cuatiá Arandú, que en guaraní significa "papel sabio". Con una música tenue de fondo, los pequeños, acompañados por sus maestros, se acomodan en la alfombra dispuesta para ellos en una de las aulas y realizan ejercicios de relajación, previo a la lectura de un cuento. |
Las fundadoras de esta creativa manera de incentivar a las nuevas generaciones a acercarse al mundo de la lectura son Alejandra Martínez, estudiante de la Licenciatura en Diseño Industrial de la Universidad ORT, y Paula Magiani.
Primero les presentan el cuento escogido, comentan los datos del autor, el ilustrador y la editorial, luego proceden a la lectura y, por último, reúnen a los niños en grupos de a cinco en distintas mesas y disponen ante ellos 15 libros para que elijan cuál se llevarán en préstamo por una semana a su casa.
La idea de crear Cuatiá Arandú nació luego de que Magiani y Martínez colaboraran con el proyecto "Huerta Orgánica" en la escuela. "Vimos las necesidades de acercar los libros a niños que no tienen acceso a éstos, en una zona balnearia que cuenta con dos asentamientos", comentó a EY! Alejandra Martínez.
Cuatiá Arandú comenzó a funcionar con 30 libros donados por el Banco Solidario Rescata Donaciones de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM). Con el tiempo varias editoriales empezaron a colaborar hasta llegar a la cifra actual: alrededor de 450 ejemplares. El proyecto se mantiene gracias al trabajo voluntario de Paula y Alejandra -que corren con los gastos que la actividad requiere-, quienes hasta ahora han editado dos libros artesanales, "producto de un año de trabajo de los niños, que fueron depositando en un buzón los cuentos, adivinanzas, poemas y dibujos que crearon", afirmó Martínez.
La web de Cuatiá Arandú
Como la biblioteca tenía escasa difusión, Martínez le presentó el proyecto a Álvaro Cármenes, docente de la materia Diseño Web de la Licenciatura en Diseño Gráfico de ORT, que en conjunto con la Facultad de Comunicación y Diseño implementó un concurso interno por el que sus alumnos debieron presentar el diseño como proyecto final para aprobar el curso. Una vez reunidas las nueve propuestas, fueron presentadas a las coordinadoras de la biblioteca, quienes decidieron cuál web se adecuaba mejor a las necesidades de Cuatiá Arandú. |
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Desde agosto el sitio cuatiaarandu.ueuo.com, creado por Andrés Amodio, Diego Fernández y Diego Prestes, puede ser visitado, e incluso aquellos niños que deseen participar en el proyecto, pueden enviar sus cuentos. Quienes ingresen al sitio se encontrarán no sólo con cuentos y testimonios variados, sino también con una vasta galería de fotos.
Los diseñadores fueron armando el trabajo poco a poco "porque teníamos que trabajar también en otros sitios para la misma materia y en obligatorios de la carrera. Pero Cuatiá Arandú fue uno de los proyectos que más nos entusiasmó, y trabajamos en él hasta el final, aunque por razones de tiempo no logramos el resultado que deseábamos", explicó a EY! Diego Prestes, quien agrega que para alcanzar la meta propuesta continuarán trabajando con los aportes de las coordinadoras.
Para los diseñadores, el desafío de armar esta web radicó en desarrollar una imagen seria, es decir, que mostrara lo interesante de la propuesta, que tuviera un lenguaje actual y no dejara de lado el aspecto lúdico, tan importante cuando se trata de niños. "Una parte fundamental de las ideas del sitio surgieron cuando visitamos la escuela, vimos cómo funcionaba la biblioteca y hablamos con los niños… Su respuesta hacia el proyecto nos motivó para llevar a cabo la web", enfatizó Prestes.
Los niños y la lectura
Lo que inspiró a Alejandra Martínez y Paula Magiani a promover la lectura en los niños fue la creencia de que ésta es una actividad que exige la participación creativa del niño y en la cual tiene la capacidad de escoger y criticar, y, por lo tanto, ayuda a formar su autonomía y dar coherencia a la información que recibe por otros medios, según consta en el proyecto de Cuatiá Arandú.
Según el formato, los intereses de los niños y la extensión de los textos e ilustraciones, los libros son seleccionados de 1er. a 3er. año (1er. ciclo) y de 4º a 6º año (2º ciclo). Además de la lectura, los niños reciben la visita de escritores e ilustradores, entre los que cuentan Ignacio Martínez y Susana Olaondo.
Así como el nombre guaraní "Cuatiá Arandú" hace referencia a la sabiduría, el espíritu del proyecto promueve el recordar esa lengua y, por tanto, no olvidar nuestras raíces. |