El Licenciado en Comunicación Audiovisual Alan Goldman es el ganador del Concurso Nacional de Talento para Televisión (CONTA) 2006, por su proyecto Piso 8. Este concurso es organizado por Canal 10 y premia al mejor guión original y novedoso para televisión. La primer sitcom (situation comedy) uruguaya podrá verse por Canal 10 a partir de la segunda semana de mayo y contará con la participación de invitados de lujo: Antonio Gasalla, Fernando Peña, China Zorrilla, Gustaf, Noelia Campo y Cecilia Bonino.
El graduado de ORT presentó al concurso un proyecto que, si bien estaba armado y maduro, no había sido producido aún. La posibilidad real de producirlo es justamente el premio otorgado por Canal 10. "En el CONTA se pedía que presentaras una carpeta con dos guiones (episodios) completos, un resumen del argumento de los dos episodios siguientes, una sinopsis de la trama del programa y una presentación de los personajes. El tema y el género eran libres", explicó Goldman.
Como adelanto de la trama, el mismo Goldman cuenta: "A sus 25 años, Claudia Delgado siente que todavía no ha logrado nada. Vive con una tía controladora y su trabajo como promotora es humillante. Sin embargo, el rumbo de su vida está a punto de cambiar. Para evitar el pago de una multa, Claudia acude al Piso 8 de un ministerio en el momento justo: Sandra, una de las `ñoquis´ de allí acaba de ser suspendida y, por una insólita confusión, Claudia termina ocupando su lugar. A partir de ahora deberá lidiar no solamente con sus nuevos compañeros de trabajo, sino también con Gastón (interpretado por Fernando Peña), el delirante novio de Tomás que trabaja como recepcionista del ministerio".
Según declaró Goldman, los siete capítulos que constituyen el ciclo de Piso 8 demandaron 10 meses de trabajo muy exigente, desde la elaboración de la idea original hasta la post-producción.
Una vez obtenido el galardón, había que comenzar la primera etapa: la pre-producción. "Durante los meses de trabajo previos a la grabación estuve muy involucrado en distintos aspectos de la pre-producción: hice la primera parte del casting, supervisé el diseño de la escenografía y el diseño de vestuario". De todas formas, su rol principal fue el de guionista. "Las demás tareas las realicé voluntariamente y gracias a que el canal tuvo la gentileza de permitirme participar".
La segunda etapa es la grabación, la realización propiamente dicha del producto. "Ahí me dediqué pura y exclusivamente a terminar de escribir los guiones", indicó. En ese entonces, Alan visitaba el set para ver cómo iba todo, pero como en realidad su presencia ya no era estrictamente necesaria, prefirió mantenerse al margen y ganar tiempo en escribir los capítulos siguientes.
Pero el graduado tuvo la suerte de contar con apoyo de gente experiente y trayectoria de muchos años en la televisión, que sumaron mucho a esta realización. Goldman explicó: "El canal asignó a Luis Castro como productor general, quien fuera productor de la ficción Los 10 mandamientos, el policial Víctimas y Victimarios, entre otros; y a Jorge Maestro como asesor de guión, quien fue responsable de varios programas argentinos ya legendarios como Son amores, Montaña Rusa y La banda del Goldenrocket".
Con estos dos colaboradores empezó a trabajar los primeros meses, avanzando con los guiones, el casting y la escenografía. Luego se incorporó el director argentino Gerardo Mariani, con una vasta trayectoria en ficción de TV. "La idea de tener técnicos argentinos en áreas claves como el guión y la dirección respondió no a un capricho, sino a la convicción de parte del canal (convicción que comparto plenamente) de que no contábamos con gente demasiado experimentada en el país para cubrirlas. Este aporte fue obviamente muy enriquecedor, hubo un balance saludable de fuerzas porque ellos volcaron en el programa toda su experiencia, y creo que todo el equipo técnico (enteramente nacional) pudo aprender mucho sin tener que improvisar sobre la marcha".
Una vez elegido el elenco, escrita la mitad de los guiones y construidos los sets (que ocuparon durante dos meses el estudio principal de Canal 10), comenzaron las grabaciones, que se desarrollaron a lo largo de cinco semanas. "Fue un ritmo de trabajo muy exigente para todos, de casi 10 horas diarias de rodaje, mientras que yo seguía avanzando en los guiones, junto a Fernando Schmidt, quien colaboró en tres de los siete capítulos".
Fernando Schmidt es un guionista de larga trayectoria en nuestro país, que ha escrito para TV, cine, prensa, teatro y carnaval. Probablemente es más conocido por haber sido "el guionista de Gasalla" hace varios años. "Entró al proyecto como colaborador autoral, es decir, me asistía en la escritura de los guiones, a diferencia de Jorge Maestro, que fue el asesor de guión (es decir, corregía y sugería alternativas). Comenzó a trabajar en enero, cuando el canal solicitó más capítulos de los que originalmente se habían encargado (pasamos de cuatro a siete), y entonces se hizo necesario incorporar a otro guionista para acelerar el proceso. Trabajar con Fernando fue un placer ya que es una persona muy profesional, y además pudimos compartir un referente como Gasalla, que para mí es fundamental".
Luego del rodaje, comenzó la tercera y última etapa, que es la post-producción o edición de audio e imagen y la confección de la presentación del programa y los gráficos.
En todo programa de ficción existe un elenco estable y figuras invitadas. Piso 8 no es la excepción. Goldman sostuvo que "Los 'famosos' son un plus y un diferencial, realizan participaciones puntuales que jerarquizan cada capítulo. En los dos primeros, que ya estaban escritos desde el vamos, tuvimos que pensar qué actores podían interpretar estos personajes, y terminamos convocando a Antonio Gasalla, Fernando Peña y Humberto de Vargas. Luego, para los episodios siguientes, la dinámica cambió un poco: escribía el capítulo ya pensando en qué famoso podría 'entrar' en la trama. Los casos más notorios son los de China Zorrilla y Cecilia Bonino, que hacen de ellas mismas".
Goldman sostiene que en lo personal fue un desafío muy grande el entrar a trabajar en un canal, con un proyecto propio sin tener experiencia directa en televisión.
Apenas dio unos pocos pasos en su carrera y merecidamente saltó al octavo piso. Esperemos que continúe en este franco ascenso. |