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Centro de Actualización Algunas reflexiones en torno a la construcción Mirtha Ricobaldi y Cristina Ravazzani Es muy común encontrar, en los textos referidos a la educación, la presentación de la modalidad de “escenarios” para dar a conocer situaciones, conceptos y contextos, que informan e ilustran en torno a situaciones de enseñanza y de aprendizaje. El objetivo de estas reflexiones es ayudar a pensar en la pertinencia de la construcción de escenarios, como manera de dar cuenta de los diferentes espacios de significación, características y entramado, que permiten una comprensión sintética y apreciativa de una realidad educativa. Estos entramados posibilitan la presentación de los estudios y trabajos del campo educativo. Partimos del supuesto que dicha construcción es una estructura narrativa que se usa tanto para presentar los resultados de una investigación, como para describir e interpretar las distintas situaciones observadas en un contexto determinado y que de esta manera sirven para explicar y entender distintos fenómenos educativos. Es una estructura potencialmente productora de conocimiento teórico acerca del objeto de estudio y que por tanto puede considerarse una forma de comunicación de los resultados de la investigación educativa. No compite con la construcción de categorías, no tiene un nivel menor, es otra modalidad. Puede también ser conceptualizada como una síntesis teórica en el sentido de otorgar significado con sentido comprensivo, holístico y complejo. Se podría conceptualizar también como instrumento metodológico, o como una modalidad que permita profundizar en la comprensión del resultado de los datos a partir de la presentación narrativa. Se trata entonces, de una modalidad descriptiva en donde la “narrativa” tiene un peso fundamental. No siempre los escenarios como modelos explicativos se construyen a partir del trabajo experimental. Como construcción puede y se ancla en la realidad, pero no necesariamente es un proceso de validación tal como implica el trabajo de investigación con referentes empíricos. La categoría “narrativa” la tomamos en el sentido dado por Mac Ewan (1998), es decir, como un lenguaje configurado,
como una forma de construcción de sentido que establece una manera de organizar y comunicar historias, contribuyendo a la comprensión de las
experiencias que involucran a los seres humanos, y a su vez refiere a la estructura, al conocimiento y las habilidades necesarias para
construir una historia. Para Litwin (2008) la narrativa constituye una manera de conocer, pero también de organizar y comunicar las
experiencias. Antecedentes Es muy común oír hablar de la construcción de escenarios dentro del pensamiento prospectivo. La prospectiva es una disciplina que explica los posibles futuros, no sólo por los datos del pasado sino fundamentalmente teniendo en cuenta las evoluciones futuras de las variables cuantitativas y sobretodo cualitativas, así como los comportamientos de los actores implicados, trata de reducir la incertidumbre del futuro y a su vez, ilumina la acción presente. Esta área de estudio utiliza como herramienta para la producción de conocimiento el “método de los escenarios”, aunque se considera que los estudios acerca de la pertinencia del mismo, aún están en proceso, los prospectivistas definen un escenario como un conjunto formado por la descripción de una situación futura, que se va diseñando a medida que se hacen jugar distintos hechos y estrategias. De esta manera se pasa de una situación de origen, a una posible situación futura, a través del encadenamiento de hechos que concluyen en ella. Otra vertiente la podemos hallar en la etnografía, donde la palabra escenario designa las distintas situaciones a estudiar.
Los etnógrafos la utilizan en forma general y clarifican su significado, utilizando adjetivos que tienen que ver con los lugares observados.
Por ejemplo, hablan de escenarios naturales o culturales. Con ello hacen mención a características globales y generales de las situaciones
a observar. Dan prioridad a la modalidad narrativa para la comunicación. Recordemos que el objetivo de la investigación cualitativa, de
corte etnográfico, es reproducir el objeto en todas sus consecuencias, es ver el mundo desde el punto de vista del actor, donde todo se
torna observable, tanto lo que importa como lo que no importa, por tanto la observación etnográfica tiene la difícil tarea de
interpretar adecuadamente el objeto de estudio propuesto. Hablamos de un proceso de interrelaciones de hechos, personajes, situaciones
y lenguajes que dan cuenta de cómo se construyen sentidos en la experiencia cotidiana. Cabe acotar que en casi todos los libros de metodología cualitativa, también se encuentra naturalmente la denominación de escenario aplicada a las distintas escenas con que se encuentra el investigador o investigadora desde que entra al campo de observación, por ejemplo Taylor y Bogdan (Paidós, 1987) utiliza la denominación en forma natural para referirse a los diferentes lugares y organizaciones en donde se encuentran las personas que actuarán como informantes, los clasifica a su vez en públicos y privados. No se debe confundir esta denominación con el planteo teórico que aspiramos desarrollar en esta oportunidad. La concepción de escenarios educativos como metáfora En el escenario se representan las escenas donde se manifiestan los actores. Tiene también una escenografía o sea el conjunto
de decorados que se montan en el escenario para usarse en la representación teatral. Si pensamos el escenario desde el teatro, confluyen en él
diversos elementos, si algo cambia, cambia el escenario. El escenario se visualiza como confluencia de distintos elementos, en el que confluyen
hallazgos de la investigación. Además, la noción de escenario incluye lo espacio – temporal, es el "lugar" donde la escena se está
desarrollando, supone un corte temporal que podría "congelar" la escena, a fin de poder pensarla teóricamente, el trabajo de campo
sería la dramaturgia puesta en juego en la escena a través del análisis. Las escenas que allí se exponen tienen la finalidad de comunicar conocimiento teórico pedagógico- didáctico, construido a partir de la investigación educativa u otros referentes válidos. También es común observar su uso en otros autores de reconocida trayectoria académica. Por ejemplo, Phillip Jackson (1992) desarrolla y expone los resultados de la investigación educativa en forma narrativa de manera que los mismos dan cuenta de distintos escenarios educativos hallados en la investigación. Jerome Bruner (2007) realiza la presentación de sus estudios, de una manera narrativa, en donde se describen los roles, las acciones y problemas de las situaciones presentadas en un contexto de escenarios. Todos ellos coadyuvan a entender la modalidad de escenarios. Por tanto concluimos que hay en la construcción de escenarios un doble propósito Por un lado, el de instrumento de análisis para
la exposición del trabajo de campo dentro d euna investigación. Por otro, una forma de comunicar el conocimiento didáctico- pedagógico. Esta modalidad
se caracteriza porque en la misma se describe un suceso, se observa una estructura con varios elementos, se realiza una narración, la categoría
es conceptual. En el entorno de la investigación, en un escenario convergen algunos hallazgos, que remiten a cuestiones ya categorizadas, pero que
igualmente permiten generar escenas a partir de sus descripciones El proceso de construcción de escenarios educativos a partir de la investigación Con posterioridad a la exploración de campo, en la tarea de ordenamiento y selección de la información podemos decir que naturalmente, surgen ante los investigadores escenas, actores, roles, que ocupan distintos lugares. Algunos, protagónicos y otros se van alternando según los casos y momentos. Todo ello conforma un texto narrativo en forma potencial, al que hay que “escribir”, describiendo nudos, problemas y resoluciones que le van otorgando forma y sentido a toso el texto. Al igual que en el teatro, cine o televisión, se recrea un momento histórico con los actores, sus roles y sus características, con los lugares, los objetos y las recurrencias que aparecieron durante la exploración. La tarea de los investigadores será la interpretación y la posterior narración de la situación o situaciones observadas a partir de las recurrencias encontradas. A efectos de facilitar la tarea sería importante tener presente algunas acciones que ayudan a la construcción, sin ser una prescripción. En primer término el hecho de no tener como objetivo la categorización, no exonera a los investigadores de la toma de conocimiento intenso e íntimo con los datos obtenidos. Es decir se deben leer y releer absolutamente todos los materiales logrados y por tanto habrá que codificar, señalando los conceptos significativos, las recurrencias y todo otro dato significativo que se encuentre. En segundo lugar, hay que atender al problema que dio origen al interés de quien investiga, para luego mostrar las diferentes tendencias y perspectivas que van surgiendo de los datos, organizar las escenas, de manera que sean una muestra coherente y lógica de los hallazgos teóricos. Coherente, pues tiene que conformar una unidad con los objetivos y las preguntas de la investigación. La ausencia de la misma puede significar errores graves de interpretación. Lógica, porque el investigador abre distintas vertientes de interpretación que tienen que ver con los roles, los problemas, el guión, que van surgiendo de los dichos de los informantes, y es su responsabilidad que los mismos guarden las debidas interrelaciones y muestren perspectivas posibles. El objetivo entonces es escribir un nuevo texto, fruto de la compaginación e interpretación de los dichos de los informantes.
Se debe llegar a un texto coherente, pero diferente al obtenido en los distintos documentos de la exploración. Se debe cuidar de no introducir en
el texto conceptos que no surgen del análisis del contenido de los textos, como también habría que explicitar muy bien el contexto del cual surgen
los datos. A modo de cierre El tema de la construcción de escenarios, sin lugar a dudas es mutifacético, no encuadra únicamente en la investigación educativa, más allá que desde la misma ha habido aportes importantes a esta modalidad. Vimos que su procedencia es amplia y que fundamentalmente es una construcción que puede abrir distintas perspectivas, se puede pensar en la construcción de un escenario como dato informativo que surge de una investigación, pero también está abierta la posibilidad de utilizarlo como medio de enseñanza. Esto es posible debido a la riqueza de la metodología cualitativa, que permite introducir y modificar de acuerdo a nuevas situaciones.
Bibliografía Taylor, S. J. y Bogdan, R. (1986). Introducción a los métodos cualitativos de investigación. La búsqueda de significados. Buenos Aires: Editorial Paidós. Goffman, Erving. (1971) La presentación de la persona en la vida cotidiana. Buenos Aires. Editorial Amorrortu. Nizet, Jean, Rigaux, Natalie. (2006) La sociología de Erving Goffman. Barcelona. Editorial Melusina. Mc Ewan y Egan (1998). La narrativa en la enseñanza, el aprendizaje y la investigación. Buenos Aires. Editorial Amorrortu Litwin, Edith. (2008) Escenarios educativos. Educared. Disponible en www.educared.org.ar/enfoco/ppce/ Litwin, Edith. (2008) El oficio de enseñar. Buenos Aires. Paidós Bruner, Jerome. (2003) La fábrica de historias. Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica. Jackson, Philip (1992) La vida en las aulas. Madrid. Ediciones Morata. |
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