Montevideo, Miércoles 4 de febrero de 2009 - 15 : 53 : 44

Centro de Actualización
en la Enseñanza Superior (CAES)


TEMAS PARA EL DEBATE

Uso ilegítimo, impropio y confuso de las fuentes de información:
el derecho de autor y el plagio.

Wellington Mazzotti

Si bien en las décadas anteriores la dificultad estaba centrada en el acceso a la información, reconocemos que ahora la problemática experimentó un corrimiento hacia los aspectos de la selección, su validación y su uso correcto. Como toda nueva modalidad comunicativa, en términos de Burbules y Callister (2001), Internet presenta una serie de problemas nuevos y pone en manifiesto problemas viejos de una manera actualizada, entre ellas el uso ilegítimo, impropio y confuso de las fuentes de información.

Una de las prácticas más habituales que encontramos hoy en las producciones que se realizan en el ámbito universitario, ya sea por parte de alumnos o docentes, es la copia de contenidos, imágenes, fotografías, esquemas, entre otros componentes, de los documentos que accedemos a través de Internet. El copiar y pegar (copy/paste) se ha convertido en una práctica que en muchas circunstancias constituyen un verdadero uso inadecuado de la información por la apropiación indebida cuando no se explicita la fuente de origen. Esta acción puede llegar a configurar una situación de plagio por la usurpación de la autoría.

Una preocupación constante de los docentes universitarios es cómo enseñar y hacer respetar los derechos de autor en el nuevo entorno digital. Muchos estudiantes perciben que la información global que ofrece Internet pertenece a todos (Kunz, citada por Premat, 2009(*1)) y por lo tanto su uso es ilimitado, no advirtiendo que esto constituye una práctica ilegítima. Las cátedras universitarias perciben la necesidad de reflexionar con los estudiantes sobre el respeto de los derechos de los autores y los creadores, combatiendo rutinas que tienen naturaleza delictiva porque vulneran la propiedad intelectual. “Para evitar el plagio involuntario, los docentes recomiendan entrecomillar
siempre las frases copiadas y mencionar a los autores de las ideas usadas aun cuando se las parafrasee”(Premat, 2009).

En el artículo titulado “Aspectos éticos en las publicaciones científicas”, Rafael Bravo Toledo (2000) define el plagio como la “apropiación de ideas o frases de otros artículos, presentándose como trabajo original y sin citar la fuente” indicando que se trata de una forma de fraude. La Real Academia Española define plagio como “copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”(RAE, 2001). Desde el punto de vista estricto, salvo que exista una ley nacional al respecto, la copia de una obra de cualquier naturaleza sólo se puede realizar bajo la autorización expresa de su autor o de quien posee sus derechos de reproducción, por lo tanto, configura plagio la copia ilegitima de una obra registrada y protegida por derechos de autor por el uso impropio de la información. Se entiende que es impropio por la falta de la cualidad conveniente por la circunstancia de carecer del permiso explícito. El carácter ilegítimo del uso de la información aparece en cuanto se produce la exhibición de la obra original como propia.

El plagio más común que hacen algunas personas al escribir un documento es incluir como propias ideas de otros sin nombrar al autor original de las mismas o no reconocer adecuadamente la fuente de información (García y Klein, 2004). Estos autores señalan que las formas más habituales de plagio son:

  • “entregar un trabajo de otro estudiante como si fuera propio;
  • copiar un texto palabra por palabra y no colocar ni comillas ni las referencias;
  • entregar un trabajo copiado directamente de la Web; y
  • copiar un texto colocando la referencia, pero sin utilizar comillas cuando se copia textualmente” (García y Klein, 2004).

Pero también aparece frecuentemente un uso confuso de las fuentes de información, que podría incluso entenderse como una forma encubierta de plagio: la paráfrasis. Esta práctica habitual en la producción de textos consiste en reformular el pensamiento de otra persona, modificando su estructura, utilizando algunas variantes semánticas y cambiando algunas palabras. El uso confuso y hasta ilegítimo se constituye cuando no se reconoce en forma explícita la autoría del pensamiento original.

(*1. A. Kunz citada por Silvina Premat en La Nación cultura, versión digital, 31 de mayo 2009)

REFERENCIAS
BURBULES, N. y CALLISTER, T. 2001. Educación: riesgos y promesas de las nuevas tecnologías de la información. Barcelona: Granica.

BRAVO TOLEDO, R. 2000. Aspectos éticos en las publicaciones científicas. [online] [setiembre 2009]. Disponible en internet: < http://infodoctor.org/rafabravo/fraude.htm>

GARCÍA, A y KLEIN, E. 2004. ¿Por qué ocurre el plagio en las Universidades y cómo evitarlo?. [on line] [setiembre 2009]. Disponible en internet: < http://prof.usb.ve/eklein/plagio>

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA.2001.Diccionario de la lengua española. Vigésima segunda edición. [online] [citado setiembre 2009] Disponible en internet: < http://www.rae.es/rae.html>

PREMAT, S. Copiar y pegar, la nueva forma del plagio en la universidad. En: La Nación Cultura [online] 31 de mayo 2009. {citado setiembre 2009}. Disponible en Internet:
<http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1134065>