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Centro de Actualización
Estamos frente a un libro que aborda problemáticas muy específicas de la enseñanza y el aprendizaje desde un lugar diferente al común de estos textos de carácter educativo. Tiene característica de novela autobiográfica, en donde Mc Court cuenta las peripecias de sus experiencias como profesor de literatura. Hace ya varios años el mismo autor nos presentó la novela, “Las cenizas de Ángela”, con las mismas características de autobiográfica, en donde se puede apreciar claramente su penosa y dificultosa infancia, cuando su familia, sumida en la pobreza, vivió cruciales momentos y grandes angustias, que dan cuenta de sus primeros vínculos con la realidad social que luego enfrentaría como docente. El eje temático es la narración de la enseñanza, vista desde un ángulo no convencional, ameno y contradictorio, pero potencialmente innovador, en el sentido de que los sinsabores de los alumnos, sus dudas y fundamentalmente el sincero afecto por los que aprenden, pasan a ser el centro de la enseñanza de este “profesor” que nos cuenta su historia. La mayoría de sus alumnos vivían en situaciones sociales muy vulnerables y a partir de ahí se entabla la relación docente-alumno, por tanto no todo es fácil, ni tampoco alegre en el recorrido que realiza por sus treinta años de enseñanza. Hoy en día la comunidad académica de todo el mundo se preocupa por los niveles de aprendizaje, ya no solo de los niños escolares y de los jóvenes de la educación media, sino también por los aprendices de la “Enseñanza Superior”. Esta obra permite al docente tener otra mirada acerca de sus clases, de su preparación y desarrollo, así como de sus alumnos, su vida personal y por tanto de sus necesidades de aprendizaje. Es evidente que el lector no va encontrar en la obra recetas infalibles, sino un “ser” profesor basado en experiencias reales, en donde hay situaciones límite que desafían a la reflexión. Frank Mc Court sostiene que los jóvenes estudiantes “son expertos en profesores” y ello oficia a modo de intimidación en ciertas circunstancias y casos. Uno de sus objetivos es mostrar el desafío que significa para la educación enseñar a jóvenes pobres, sin experiencias previas significativas a los contenidos educativos. Todo ello obliga a la reconsideración de la enseñanza, fundamentalmente desde el lugar de la ética y el compromiso. El reto es empezar a leer las primeras páginas, pues luego, el estilo, las situaciones y anécdotas que el autor desarrolla sobre su propia experiencia como profesor, entrelazadas con las de su vida privada, y con las dificultades para llegar a ser profesor de literatura, captan rápidamente la atención y el entusiasmo del lector o la lectora, hasta el final de la obra. En entregas anteriores presentamos el libro de Daniel Pennac denominado “Mal de Escuela”, que también tenía la característica de novela autobiográfica y que al igual que esta obra de Frank Mc Court, presenta situaciones que obligan a mirar la enseñanza desde un doble lugar. Por un lado presenta al alumno y sus potenciales dificultades y problemas, y a su vez, como contracara, muestra el lugar del enseñante y su creatividad en la resolución de esos problemas. Si bien su lectura resulta importante a los docentes en general, es especialmente recomendable para los profesores y maestros “novatos”, pues recrea situaciones y momentos de ese especial microclima que representa el aula. Frank Mc Court fue profesor de literatura y novelista en la ciudad de Nueva York, aunque su primera infancia la pasó en Irlanda por lo que tiene doble nacionalidad. Otras obras suyas son: “Las Cenizas de Ángela” (1997) por la que obtuvo el premio Pulitzer. “Lo es” ( 1999). Todas autobiográficas. Falleció en julio del año 2009. |
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