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Para tomar decisiones en función de datos, se necesitan sistemas

13/09/2022
Hoy, 13 de setiembre, es el día número 256 del 2022, y es por ese motivo que se celebra un nuevo Día del Programador.
Programación

El Día del Programador tiene su origen en el año 2002, tras una junta de firmas de los programadores rusos Valentin Balt y Michael Cherviakov para que junto a sus colegas –de su país y, posteriormente, de otros países del mundo– pudieran celebrar su profesión. El trámite se prolongó hasta el 2009, cuando se decretó oficialmente en Rusia el 13 de setiembre y el 12 en años bisiestos como la fecha festiva de los programadores informáticos.

El 13 de setiembre no se cumple el aniversario del nacimiento del primer programador, del más destacado o del primer programa de computadora, ni tampoco del primer lenguaje de programación. Sin embargo, es difícil creer que dos programadores hayan dejado la elección de la fecha al azar. Definitivamente es todo lo contrario.

El 256 surge del número de valores distintos que se pueden representar con un byte de ocho bits, que en la lectura del código va de 0 a 255. Siendo el primer día del año el primer código (0000 0000), el último corresponde al día 256 del año: 13 de setiembre o 12 de setiembre en años bisiestos.

¿Por qué la programación está cada vez más presente en todas las áreas?

“En parte —según Antonella Musso, docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad ORT Uruguay —, es porque hay cierta tendencia en las empresas de querer migrar a que la toma de decisiones sea en función de los datos, y para eso se necesitan sistemas: para la obtención, el procesamiento, almacenamiento y demás”.

Musso es docente desde 2019 y ahora forma parte de la Cátedra de Base de Datos de la facultad, que es área de su interés y en la que se desempeña actualmente. “Base de datos —explica —, es una de las formas en las que uno puede almacenar información de los sistemas, desde la parte contable de una empresa hasta los datos deportivos individuales y colectivos que puede dejar un partido de fútbol”.

La docente afirma que, si bien en los últimos años ha habido muchos ingresos en el rubro en las universidades, aún son pocos los profesionales de la programación y los sistemas en comparación a la demanda que hay en el mercado, en cualquiera de las áreas de especialización: gestión, administración, datos o desarrollo.

“En ORT está la tecnicatura Analista Programador, que se centra concretamente en la tarea de desarrollar: un cliente te pide un programa y vos se lo programás. La Licenciatura en Sistemas tiene una parte más relacionada a la gestión de tecnología, con asignaturas enfocadas en cómo tomar decisiones a partir de la información que te proveen los sistemas. Y, por último, la Ingeniería en Sistemas, que es la más larga, la carrera dura cinco años, tiene mucha más matemática y física, y, como la tecnicatura, pero con otro nivel de complejidad, se enfoca en el desarrollo de programas”.

Para Musso, la pandemia fue, definitivamente, un factor que potenció el pasaje de las empresas a la digitalización, el uso de tecnología y, con él, sus avances. Ese pasaje inminente de todos los sectores al home office y a herramientas mucho más avanzadas para muchas tareas “generó una demanda aún mayor, de personal de gestión, desarrolladores y técnicos en general, porque tener sistemas y gente capaz de crearlos, repararlos y leerlos, va a permitir tomar mejores decisiones para el futuro de la empresa”.

Al trabajar con Big data y cantidades muy grandes de información, la docente considera que los sistemas son necesarios para tener la capacidad de procesar todo. Y, ante la enorme diversidad de fuentes de información, aparece la nueva responsabilidad para los expertos del sector de interpretar qué información es útil, en qué contexto, en función a qué objetivo y un montón de aristas relevantes más. “Las empresas se volcaron a trabajar con tecnología y sistemas ante la necesidad de trabajar con datos, porque con el uso de datos las estrategias van a tener mejores resultados”, concluye.