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Unir fuerzas en medio de la pandemia del COVID-19

02/04/2020
Desde la llegada del COVID-19 a Uruguay, el laboratorio privado ATGen trabaja arduamente en el procesamiento de muestras para la detección de casos. Al poco tiempo, la Universidad ORT Uruguay y el Centro Biotecnológico de Investigación e Innovación comenzaron a sumar esfuerzos. En esta nota, repasamos la experiencia de algunos de los que están formando parte de un arduo, pero fructífero trabajo en equipo.

 

El desembarco del COVID-19 en el país significó un sinnúmero de cambios y adaptaciones. Teletrabajo, estudio a distancia, reuniones online y hasta conciertos vía redes sociales.

Cada uno desde su lugar, cumpliendo con una consigna simple, pero desafiante: permanecer en nuestros hogares.

Sin embargo, hay quienes día a día tienen que salir a hacerle frente a esta pandemia. ¿Médicos y personal de salud? Sí, ellos están esforzándose al máximo para combatir este virus, pero hoy queremos compartir la experiencia de algunas de las personas que están “dejando todo en la cancha” de los laboratorios para aumentar el número de diagnósticos realizado en el país.

Una semana antes de que se confirmara el primer caso positivo de COVID-19 en el país, ATGen fue el primer laboratorio privado en contar con el estudio diagnóstico para la detección del virus. Esto significó un gran aporte para el Ministerio de Salud Pública (MSP) y un volumen de trabajo sin precedentes para el laboratorio desde la aparición del primer caso en el país.

Durante los primeros días, ATGen fue el único laboratorio privado encargado de realizar esta labor. En ese contexto, funcionarios, docentes, estudiantes avanzados y graduados de la Universidad ORT Uruguay y del Centro Biotecnológico de Investigación e Innovación ofrecieron su trabajo y plataformas tecnológicas de forma voluntaria con el fin de cubrir la creciente demanda de diagnósticos en medio de la pandemia.

La iniciativa fue del Mag. Carlos Sanguinetti, coordinador académico de Biotecnología en ORT, quien destacó que se trata de una instancia totalmente voluntaria y altruista: “Aquellas personas que están participando, lo están haciendo por opción propia”.

Experiencias

María Pía Campot es graduada de la Licenciatura en Biotecnología de ORT y coordinadora adjunta del Laboratorio de Biotecnología de Universidad ORT Uruguay. Ella fue una de las personas que se sumaron al trabajo realizado en ATGen. “Esta oportunidad surgió a partir del contacto que nosotros tenemos con ATGen, que los conocemos desde hace tiempo”, indicó Campot.

“El trabajo día a día lo llevamos con mucho ánimo, tratando de apoyarnos entre el personal de ATGen y los que vamos a colaborar. Terminamos las jornadas muy cansados, pero convencidos de que hacemos todo lo mejor posible durante el día para que la información sobre los diagnósticos esté a la noche en tiempo y forma”, contó Campot.

Mariana Umpiérrez, Mag. en Química y coordinadora adjunta del Laboratorio de Biotecnología en ORT, es otra de las profesionales que se postuló para formar parte de esta propuesta. Ella contó cómo es — a grandes rasgos — el procesamiento de muestras: “Hay varias etapas: primero llegan las muestras, luego se ingresan, se rotulan, se les asigna un código, se las agrega al sistema y recién entonces, esas muestras pasan a manos de quienes están haciendo extracciones. Eso lleva un tiempo, entre dos y dos horas y media, durante las que estamos de a dos personas sacando de a 48 muestras. Posteriormente, se pasa a la segunda etapa que es el PCR en tiempo real. Se realiza el análisis en sí y lleva tiempo porque se procesan varias muestras y hay que tener mucho cuidado de no cometer errores. Si bien no es algo sumamente difícil de hacer, sí hay que prestar mucha atención. Esos resultados luego se validan, se hacen informes y se envían al MSP”.
 
En cuanto al aporte que genera el trabajo en ATGen actualmente, Umpiérrez destacó: “Lo importante es tratar de cubrir la demanda de diagnósticos, no solamente para dar respuestas a las personas que son positivas, sino también, en este caso, para colaborar a nivel epidemiológico y saber cómo está evolucionando la transmisión del virus”.

Además de los funcionarios que decidieron ponerse al servicio de ATGen porque entienden la relevancia que tiene para el país el procesamiento de estas muestras, estudiantes avanzados y graduados de Universidad ORT Uruguay también se adhirieron a esta iniciativa.

Rodrigo Cabrera es estudiante avanzado de la Licenciatura en Biotecnología por ORT. Como espectador de la situación que se vive en el país, entendió que era importante brindar apoyo desde su lugar: “Decidí postularme viendo que hay mucha gente que está luchando y poniéndose la camiseta, en especial las personas que trabajan en el servicio de salud. Yo creía que también tenía que aportar mi granito de arena. Me comuniqué con Carlos Sanguinetti y le dije: "Mirá, yo quiero ayudar. Te pido que, si hay una chance, me tengas en cuenta de forma honoraria. Quiero ir a aportar lo mío". Así fue que Rodrigo comenzó a asistir a ATGen para colaborar con el procesamiento de muestras para la detección del COVID-19.

En su primer día en ATGen, Cabrera pudo confirmar sus sospechas: el trabajo es mucho y la demanda es cada vez mayor. “La cantidad de muestras que está llegando es impresionante. Están todos haciendo las cosas muy bien, pero hay muchas muestras para analizar y decisiones que tomar. Todos hacen las cosas con dedicación y esfuerzo y por eso todo va saliendo bien. Esa es mi impresión”.

Si bien este es un gran desafío, Rodrigo Cabrera destaca que también se trata de una experiencia valiosa: “Es una gran oportunidad de enriquecerme personal y profesionalmente. Es una importante formación complementaria”.

El trabajo es arduo, la situación es compleja para todos y la exigencia está a la orden del día. Constantemente aparecen nuevas dificultades y las tareas cotidianas en el laboratorio se tornan desafíos. Sin embargo, el esfuerzo conjunto y la superación diaria son protagonistas en un contexto crítico y singular.

En medio de tantas noticias alarmantes, en medio de situaciones de caos e incertidumbre, conocer historias de colaboración, aporte mutuo, entrega y compromiso, da esperanzas y genera orgullo y admiración.