El debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la democracia y la producción de conocimiento tuvo un lugar central en la Cumbre Mundial de Comunicación Política, donde participaron líderes políticos, consultores, especialistas en comunicación y académicos de distintos países.
En este contexto, el decano de la Facultad de Comunicación, Esteban Zunino, integró el panel universitario del evento, un espacio orientado a reflexionar sobre los desafíos actuales del campo, con foco en la investigación académica, la innovación tecnológica y el fortalecimiento de los sistemas democráticos.
El panel universitario de Uruguay estuvo conformado además por Carolina Garzón por la Universidad de Montevideo y Gerardo Iglesias por la Universidad de la República (UdelaR), y fue moderado por Leandro Fagúndez, CEO de OGreat Comunicación & Marketing .
Las funciones universitarias como eje de actualización
Durante su exposición, Zunino organizó su análisis a partir de las funciones básicas de la universidad.
Al reflexionar sobre cómo las instituciones pueden mantenerse actualizadas, explicó que la extensión universitaria cumple un papel clave en la conexión con el entorno académico internacional.

En ese sentido, señaló: “Cómo hacemos para estar a la vanguardia o estar actualizados, una de las funciones básicas de la Universidad, es formar parte de estos espacios, que implica encontrarse con colegas, estar a borde del estado disciplinar de forma permanentemente y recopilar literatura; allí, de algún modo, se cumple con una de las funciones centrales de la institución”.
Investigación y datos para comprender la sociedad
En relación con la función de investigación, el decano destacó el desarrollo de estudios situados sobre consumo informativo en Uruguay. En este sentido, afirmó: “Otra de las funciones básicas de la universidad es la investigación. En ese sentido, hemos desarrollado programas de investigación que buscan entender cuáles son las prácticas, pero también analizarlas de manera situada”.
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Entre los principales hallazgos, subrayó: “El 70 % de los uruguayos se informa por plataformas, pero solo el 30 % de los uruguayos cree en la información que consumen por plataformas”.
Estos datos reflejan tensiones en el ecosistema informativo, donde conviven altos niveles de consumo con bajos niveles de confianza.
Asimismo, advirtió sobre las percepciones sociales en torno a la inteligencia artificial.
En este sentido, señaló que conviven expectativas y temores en la población: “La mayoría de los uruguayos tienen cierta expectativa en relación con lo que puede ofrecer la inteligencia artificial, la digitalización de los servicios públicos”.
Sin embargo, también remarcó las preocupaciones asociadas a su impacto: “La mayoría de los uruguayos temen cómo puede afectar a sus trabajos, y muchos más, 7 de cada 10, temen de los contenidos informativos generados por inteligencia artificial”.
Inteligencia artificial y democracia
Uno de los puntos centrales de su intervención fue el impacto de la inteligencia artificial en la comunicación política.
En ese marco, alertó: “Hoy estamos discutiendo en el campo de la comunicación política cómo el uso de la inteligencia artificial, y especialmente su mal uso, puede afectar en la construcción de deepfakes, que alteran el ritmo normal de la democracia o la salud del sistema democrático”.

Para Zunino, la investigación académica cumple un rol clave en este escenario: “La investigación sistemática sobre los temas de agenda pública y política, me parece que es un aporte que la universidad tiene que hacer pen el cruce entre lo público y lo privado, pero también, en última instancia, para salvaguardar o poner barreras de defensa empírica sobre el sistema democrático y su salud”.
En esa línea, enfatizó la necesidad de producir datos y monitorear la pluralidad informativa como una responsabilidad permanente de las universidades.
Formación e innovación en el ecosistema académico
El decano también destacó la importancia de la formación y la innovación académica, particularmente a través de nuevos programas de postgrado: “Y en ese sentido, todo eso que habíamos dicho antes tiene que resumirse a partir de la construcción de datos propios y de otros, en la innovación a partir de nuevos programas como el que estamos lanzando, que es una maestría en comunicación de gobierno de asuntos públicos”.
Según explicó, esta propuesta busca articular distintos actores del campo: “Hace una propuesta donde involucra a los principales actores del ecosistema político, de la consultoría, también de la academia, porque me parece que ahí es también interesante no ser sectario y agendar esos cruces”.
De esta manera, planteó la necesidad de generar mayor diálogo entre sectores tradicionalmente desconectados: “Me parece que es más momento de tender puentes que de poner barreras, para construir espacios de diálogo que sinteticen el proyecto de formación”.
Una mirada crítica sobre la inteligencia artificial
Remarcó que las universidades deben preparar a los estudiantes para un contexto profesional atravesado por estas tecnologías: “No podemos hoy negarle a los estudiantes herramientas que cuando terminen sus carreras van a ser imprescindibles para su inserción en el mercado laboral y tenemos que ir desarrollando junto con ellos competencias”.

Desde una perspectiva histórica, relativizó los temores actuales al señalar: “Toda nueva tecnología causó pavor, toda nueva tecnología causó temor y toda nueva tecnología causó adopción luego”.
Pensar la tecnología sin determinismos
Finalmente, el decano propuso una mirada reflexiva sobre los procesos tecnológicos contemporáneos: “Estamos ciertamente en un nuevo escenario, pero tenemos algunas categorías analíticas y yo lo que acá me propondría es parar un poco, quizá darnos el tiempo para ir un poco más lento”.
A modo de cierre, destacó la importancia de analizar el impacto de la inteligencia artificial también desde el rol de los usuarios: “Entonces en ese sentido, digamos, hagamos la pausa y pensemos”.