Novedades

Productividad y colaboración: una formación para repensar el trabajo cotidiano

05/08/2026
Funcionarios de la Universidad ORT Uruguay participaron en una instancia de formación orientada a mejorar la productividad personal, la comunicación y el trabajo colaborativo.

Productividad y colaboración: una formación para repensar el trabajo cotidiano

El taller, organizado por el Departamento de Gestión Humana, estuvo a cargo del Ing. Eduardo Mangarelli, decano de la Facultad de Ingeniería de la universidad, y se desarrolló el 30 de julio de 2026.

Más que una capacitación sobre el funcionamiento de distintas aplicaciones, la propuesta invitó a revisar prácticas cotidianas: cómo se comparte la información, dónde se registran las decisiones, qué canal conviene utilizar en cada situación y de qué manera las acciones individuales inciden en el tiempo y el trabajo de los demás.

“El objetivo es cómo trabajamos mejor como equipo”, afirmó el Ing. Mangarelli durante la actividad.

Desde esa perspectiva, planteó que la productividad no consiste únicamente en completar tareas con mayor rapidez, sino también en generar condiciones para que la información pueda encontrarse, los compromisos queden claros y los equipos trabajen con menos interrupciones y duplicaciones.

Hábitos de trabajo

La formación retomó los contenidos centrales de tres talleres anteriores y los articuló con situaciones habituales de la vida institucional.

Entre otros temas, se trabajó sobre la elección del medio adecuado para cada comunicación; la organización de reuniones y calendarios; el seguimiento de tareas; la edición simultánea de documentos; la administración de permisos; y la conservación de una única versión vigente de los archivos.

En ese marco, el uso de Microsoft 365 —la plataforma que integra aplicaciones como Teams, Outlook, OneDrive, SharePoint, To Do y Planner— se presentó como un medio para ordenar el trabajo, y no como un fin en sí mismo.

Por ejemplo, elegir entre un correo electrónico, un chat o un canal de Microsoft Teams supone considerar la audiencia, la urgencia y la necesidad de que la conversación permanezca visible y pueda recuperarse en el futuro. La elección correcta permite preservar el contexto y fortalecer la memoria institucional.

El taller también abordó situaciones que suelen generar fricciones: documentos distribuidos en distintas versiones, información que depende de una sola persona, reuniones sin acciones posteriores o mensajes enviados por varios canales al mismo tiempo.

Frente a esos escenarios, se propusieron prácticas como trabajar sobre una fuente única, asignar responsables y plazos a los compromisos, utilizar menciones solo cuando requieren una acción concreta y almacenar los materiales en espacios institucionales compartidos.

Aprender haciendo

La instancia combinó una introducción conceptual, demostraciones y un espacio abierto de preguntas y respuestas. El intercambio permitió analizar dudas surgidas del trabajo diario y explorar distintas maneras de resolver una misma necesidad.

“Hay que probar y hay que experimentar”, sostuvo el Ing. Mangarelli, quien alentó a los participantes a continuar explorando las herramientas y a mantener la conversación en el equipo de Teams creado para intercambiar consultas, recomendaciones y novedades.

Este enfoque buscó que la formación pudiera trasladarse a decisiones concretas: reducir el tiempo dedicado a buscar información, evitar cadenas innecesarias de correos, facilitar la participación en reuniones y dejar registros que permitan dar continuidad al trabajo.

También puso el foco en el cuidado de la atención. Algunas de las prácticas analizadas promueven el uso selectivo de notificaciones y menciones, la preparación previa de las reuniones y la elección de canales que no generen interrupciones innecesarias.

Una guía cotidiana

Como complemento del encuentro, el Ing. Mangarelli presentó "Buenas prácticas 365", una guía elaborada a partir de escenarios vinculados con el trabajo cotidiano en la Universidad ORT Uruguay.

El material reúne 79 prácticas, distribuidas en ocho áreas temáticas y relacionadas con diez aplicaciones. Cada una explica qué hacer, por qué hacerlo, qué conviene evitar y qué aspectos se deben considerar antes de aplicar la recomendación.

Las orientaciones no se limitan al manejo técnico. Vinculan las decisiones cotidianas con principios como la autonomía, la claridad, la confianza, la trazabilidad, la inclusión, el cuidado del tiempo y la memoria institucional.

Una de las recomendaciones, por ejemplo, propone organizar los archivos compartidos de modo que puedan encontrarse y comprenderse sin depender de la persona que los creó. Otra plantea convertir los compromisos de una reunión en tareas con resultados esperados, responsables y fechas definidas.

La actividad forma parte de las acciones mediante las cuales la Universidad ORT Uruguay apoya la formación continua de sus funcionarios.

A través de esta propuesta, el Departamento de Gestión Humana promovió no solo la incorporación de competencias digitales, sino también una reflexión sobre los hábitos que favorecen un trabajo más ordenado, colaborativo y sostenible en el tiempo.